



El fenómeno del “ghosting laboral”, que se refiere a la ruptura unilateral de comunicación durante un proceso de reclutamiento. Esto se puede dar por parte de las empresas o de los propios postulantes. Se ha convertido en uno de los grandes cuellos de botella para el mercado de talento en México, de acuerdo con Grupo Adecco.
El nuevo Indicador del Empleo de Computrabajo revela que 53 % de los candidatos afirman haber sido “ghosteados” por el área de recursos humanos. Esto deriva en procesos inconclusos, frustración y daño reputacional para la marca empleadora. Sin embargo, la práctica también ocurre en sentido contrario. Un estudio global de LinkedIn indica que 42 % de los reclutadores ha sido abandonado sin explicación por perfiles que parecían avanzar hacia la contratación, tendencia que se intensificó tras la pandemia y entre las generaciones más jóvenes, acostumbradas a la inmediatez digital.
Esta doble vía de desapariciones crea un ‘reclutamiento roto’ que agrava la actual escasez de talento en el país. Ausentarse sin aviso tiene un costo directo sobre la atracción de perfiles especializados.
Los procesos extensos, silencios prolongados y requisitos poco realistas provocan que los mejores profesionales pierdan interés, mientras que las empresas acumulan vacantes abiertas, invierten tiempo y recursos en procesos que no se concretan.
Es indispensable que los candidatos gestionen de manera más estratégica su marca personal, postulándose únicamente a vacantes que realmente se alineen con su perfil y manteniendo una comunicación clara sobre su disponibilidad y expectativas. Hoy en día, muchas empresas están incorporando agentes virtuales y chatbots en sus procesos de reclutamiento, por lo que es importante que los candidatos no teman interactuar con estas herramientas.
Evitar el contacto o “ghostear” a la empresa puede hacerlos perder oportunidades valiosas, especialmente en un entorno donde la automatización en la selección de talento es cada vez más común. Una participación proactiva y transparente no solo agiliza el proceso de evaluación, sino que también permite a las organizaciones avanzar con candidatos comprometidos, evitando así retrasos innecesarios en el cierre de vacantes. Mientras que, del lado corporativo, la prioridad es diseñar procesos transparentes y ágiles.
Cuando falla la claridad en la descripción del puesto y la comunicación constante, el “ghosting laboral” se vuelve el principal problema.
Para saber más: Contratación global, cuestión de género
Las compañías pueden mitigar este fenómeno a través de:
De acuerdo con el estudio Compara Carreras 2024 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el 45 % de los reclutadores percibe que hay más vacantes que candidatos adecuados para cubrirlas. Este desequilibrio subraya la necesidad de procesos de selección más efectivos y alineados con los requerimientos empresariales actuales.
El ghosting laboral se ha convertido en un obstáculo en los procesos de reclutamiento.
Es importante que las empresas y candidatos asuman un compromiso mutuo de seguimiento y comunicación. Reforzar estas dos acciones puede ayudar a disminuir fuertemente este fenómeno, y en consecuencia, abonar en positivo para la escasez de talento.