



Una medida histórica sacude la relación comercial entre México y Estados Unidos. Donald Trump firmó una orden ejecutiva que suspende el régimen Duty Free para productos mexicanos, un beneficio fiscal vigente desde 1930.
El presidente estadounidense asegura que se trata de una respuesta al tráfico de fentanilo y otras sustancias ilegales, e implica que artículos con valor menor a los $800 dólares (unos 15,000 pesos mexicanos) ya no estarán exentos de impuestos al ingresar a Estados Unidos.
En el documento, Trump declaró una “emergencia nacional” por la crisis de salud pública vinculada al fentanilo y acusó a México de no hacer lo suficiente para frenar a los cárteles. La medida llega en paralelo al anuncio de aranceles de reciprocidad del 30%, que entrarían en vigor el 1 de agosto.
Por su parte, el gobierno de Claudia Sheinbaum rechaza las acusaciones, destacando incautaciones récord y extradiciones de capos. Mientras, empresarios y viajeros fronterizos se preparan para un golpe económico. ¿Es esto el inicio de una nueva guerra comercial?
El Duty Free es un acuerdo que permite a los viajeros y comerciantes importar productos mexicanos con valor de hasta $800 dólares sin pagar impuestos. Esta ventaja fue establecida en 1930 para fomentar el intercambio binacional. Sin embargo, Trump lo revirtió con la Orden Ejecutiva 14194, argumentando que las exenciones eran explotadas por cárteles para traficar drogas.
“Declaro emergencia nacional por la inusual y extraordinaria amenaza a la salubridad y seguridad de los estadunidenses; incluyendo una crisis de salud pública causada por el fentanilo y otras drogas ilícitas y por el fracaso de México para hacer más para arrestar, confiscar y detener, en otras palabras, interceptar a las organizaciones del tráfico de drogas, traficantes de personas y narcóticos a gran escala”, se lee en el documento emitido por la Casa Blanca.
Según la Casa Blanca, el fentanilo —responsable de 70,000 muertes anuales en EE.UU.— ingresa oculto en paquetes pequeños, aprovechando la falta de inspecciones rigurosas.
“Pongo la pausa de la suspensión del trato de Duty Free a los artículos hasta que reciba la notificación de que han instrumentado sistemas en su totalidad y expeditos para recolectar los impuestos”, dicta la orden.
México responde con datos: en 2024, decomisó 12 toneladas de fentanilo y extraditó a 7 capos, incluidos líderes del Cártel de Sinaloa. Pero para Trump, es insuficiente. La suspensión del Duty Free sería, en sus palabras, “un incentivo para que México actúe”.
Los aranceles del 30% y el fantasma de una guerra comercial
La suspensión del Duty Free es solo el primer paso. Trump adelantó aranceles de reciprocidad del 30% a exportaciones mexicanas, que podrían aplicarse desde agosto. Aunque el porcentaje final se negociará, la amenaza ya genera incertidumbre en sectores como automotriz, agrícola y manufacturero.
El gobierno mexicano confía en que el T-MEC proteja ciertos productos, pero la medida podría afectar a $60,000 millones USD en intercambio anual.
Analistas lo ven como “un castigo desproporcionado, mientras otros temen que México responda con impuestos al maíz o gasolina estadounidense en represalia.
¿Cómo impacta a México la eliminación del Duty Free y qué sigue?
La suspensión del Duty Free es motivo de alarma para diversos sectores, ya que afectará principalmente a:
México busca evitar una escalada y negociará excepciones al T-MEC, mientras busca reforzar acciones antidrogas para demostrar avances a Estados Unidos. Con esto, buscaría mitigar el impacto económico y revertir la medida.
Sheinbaum se comprometió a impulsar la cooperación binacional para la seguridad fronteriza y la cancillería analiza recursos legales para proteger los intereses comerciales del país.
Sin embargo, la amenaza de aranceles del 30% sigue vigente, con decisión final en los próximos días. Ambos países enfrentan días clave para definir el rumbo de su relación comercial.