



El Gobierno de la Ciudad de México anunció la reubicación de los “puntos 4:20”, zonas autorizadas para el consumo responsable de marihuana. Esto con el fin de garantizar seguridad, orden y convivencia en espacios públicos.
La medida responde a denuncias vecinales por venta ilegal y excesivo aforo en zonas concurridas; los nuevos sitios estarán en plazas con menos tráfico peatonal y contarán con vigilancia y reglas claras.
El anuncio fue emitido por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien explicó que días antes se desmontaron campamentos en Metro Hidalgo y Avenida Juárez tras múltiples denuncias por venta de drogas y disturbios. En respuesta, se trabajó con colectivos cannábicos para redefinir espacios más adecuados para el consumo lúdico y responsable.
Los tres espacios autorizados ahora están en la Plaza de la Concepción (Belisario Domínguez y Eje Central), el Monumento a Simón Bolívar (Paseo de la Reforma y calle Violeta) y la Plaza de Lectura José Saramago (Circuito Interior y Reforma). El sitio frente al Senado quedó como zona informativa, sin consumo permitido.
Entre las condiciones establecidas para operar en estos espacios destacan: consumo exclusivo de marihuana, prohibición de vender o intercambiarla y no permitir alcohol ni otras drogas.
Además, se debe evitar molestias a transeúntes, restringir grabaciones, definir horarios y tener aforo máximo de 100 personas con estancia limitada.
Para garantizar el cumplimiento de las reglas, habrá personal de la Secretaría de Gobierno supervisando cada punto, además de módulos informativos del Instituto de Atención y Prevención de las Adicciones (IAPA) y vigilancia vía C5. Esto busca fomentar el uso responsable y prevenir conductas ilícitas.
Desde 2021, la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional prohibir el consumo recreativo de marihuana, lo que legitimó el establecimiento de zonas colectivas de tolerancia. La medida capitalina se enmarca dentro de esa jurisprudencia.
Si bien autoridades promueven la medida como parte de una regulación responsable, en redes sociales y entre residentes no ha faltado quien critique la cercanía de estos nuevos espacios con escuelas o áreas de convivencia familiar, y quién advierte riesgos de reactivar puntos de venta.
Con esta reubicación, la CDMX consolida una política pública enfocada en protección de derechos y seguridad. Se perfila como un modelo urbano que equilibra libertades personales con orden público, marcando que el consumo de cannabis puede ser regulado sin criminalizar.
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La reubicación de los puntos 4:20 marca un paso firme de la Ciudad de México hacia una regulación más equilibrada del consumo lúdico de marihuana. Al establecer zonas específicas, con vigilancia y normas claras, se busca proteger tanto el derecho al consumo como la seguridad y convivencia ciudadana. Para los usuarios y vecinos, la medida representa una oportunidad para avanzar en regulación sensata y respetuosa del espacio público.