



American Eagle rompió el silencio tras una ola de críticas por su reciente anuncio protagonizado por Sydney Sweeney, señalada por algunos como “racista eugenésica” por jugar con el doble sentido entre “jeans” y “genes”.
La marca afirmó que todo se trató de un juego de palabras inocente sobre jeans, no genes, y reforzó su imagen inclusiva; la polémica incluso generó un aumento en el valor de sus acciones.
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La campaña “Sydney Sweeney Has Great Jeans” (Sweeney tiene jeans geniales) utilizó un juego de palabras con “genes”, generando reacciones inmediatas. Críticos en TikTok y otras redes acusaron a la marca de evocar ideologías eugenésicas al destacar los rasgos físicos de la actriz —rubia, con ojos azules y piel clara— como símbolo de belleza genética.
@belledevelle The Dark History of Blue Jeans in America 👖 #denim #slavery • Edit: The 3rd photo of two models wearing denim is in no way related to AE or the Sydney Sweeney ad. Photographer: @C0Z ♬ Last Hope (Over Slowed + Reverb) – Steve Ralph
El spot incluye un mensaje de Sweeney: “Los genes se transmiten de padres a hijos… mis genes son azules”, mientras luce sus jeans y ojos azules. Inmediatamente aparece sobreimpreso: “Sydney Sweeney has great jeans”. Esa ambigüedad generó acusaciones de supremacía blanca, aunque parte del público defendió que solo era humor publicitario.
Después de varios días de señales mezcladas en redes, la marca emitió un comunicado en su cuenta de Instagram:
“’Sydney Sweeney Has Great Jeans’ es y siempre fue sobre los jeans. Sus jeans. Su historia.” Además, subrayó: “Los jeans geniales le quedan bien a todo mundo”.
Para reforzar su mensaje de diversidad, American Eagle publicó imágenes adicionales de la campaña protagonizadas por una modelo negra vistiendo los mismos outfits de mezclilla. Sin embargo, muchos usuarios permanecieron escépticos sobre si fue una respuesta auténtica o simplemente reacción a las críticas.
Celebridades como Lizzo y Doja Cat hicieron sátiras sobre la campaña. En contraparte, figuras conservadoras como el senador Ted Cruz y el vicepresidente JD Vance desestimaron las críticas como “cultura progre” exagerada.
Analistas de marketing destacaron que debió anticiparse el impacto cultural del juego “jeans/genes”, especialmente con una actriz que encarna estereotipos eurocéntricos. Un profesor de la Universidad de Michigan calificó el error como resultado de ignorancia, pereza o intencionalidad, ninguna de las cuales favorece la marca.
A pesar de la polémica, las acciones de American Eagle subieron entre un 7% y 18% tras el lanzamiento de la campaña. Muchos analistas interpretaron esto como una señal de que incluso controversias generan visibilidad y conversación, aunque a costa de cuestionamientos éticos.
La controversia expone cómo la publicidad actual puede convertirse en flashpoint cultural. La campaña funcionó como un espejo que refleja tensiones sobre estándares de belleza, representación racial y marketing provocador, en el contexto estadounidense de polarización ideológica.
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La respuesta de American Eagle tras su polémica campaña subraya la delgada línea entre humor publicitario y discursos racialmente cargados. Aunque la marca lo negó, la reacción global mostró que incluso un eslogan aparentemente inocente puede desencadenar acusaciones de machaque cultural. Para el público y anunciantes, este episodio resalta la importancia de ser conscientes del contexto social y simbólico detrás de cada estrategia de marketing.