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Jóvenes desempleados en China pagan 130 pesos al día para fingir que trabajan

El fenómeno de jóvenes en China que pagan por fingir que trabajan en oficinas simuladas refleja tensiones profundas.

Jóvenes desempleados recrean ambiente laboral.
Jóvenes desempleados recrean ambiente laboral. © Depositphotos.com

En China, ha emergido una tendencia sorprendente: jóvenes desempleados están pagando entre 30 y 50 yuanes al día —equivalentes a cuatro y siete dólares (entre 75 y 130 pesos mexicanos al tipo de cambio actual)— para acudir a oficinas ficticias donde simulan estar trabajando.

Frente a una elevada tasa de desempleo juvenil, estos espacios ofrecen un entorno laboral simulado con escritorios, café, wifi y supervisores falsos, permitiéndoles mantener una rutina y evitar tensiones familiares.

Una rutina fingida para los jóvenes desempleados

Muchos jóvenes sin empleo participan diariamente en lo que se ha llamado el fenómeno de “fingir trabajar”. Pagan por estar en oficinas simuladas que recrean el ambiente laboral tradicional, a fin de conservar una apariencia de normalidad mientras buscan oportunidades reales.

Estos espacios proporcionan escritorios, wifi, café, comida y ambientación de oficina. Algunas instalaciones elevan el realismo: asignan tareas ficticias, incluyen supervisores que “vigilán” y hasta permiten actitudes teatrales como fingir insatisfacción o escribir informes.

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Motivaciones que van más allá del engaño

El desempleo juvenil en China alcanza niveles críticos —16.5% entre quienes tienen de 16 a 24 años— y muchas de estas personas buscan evitar recriminaciones familiares o sociales por no tener trabajo.

Estos espacios les permiten mantener disciplina personal y evitar la presión social.

Una solución económica y psicológica para los jóvenes desempleados

Aproximadamente 30 a 50 yuanes diarios representan una inversión menor en comparación con el consumo en cafeterías. Para muchos jóvenes, el costo vale la pena si les proporciona estructura, concentración para estudiar o elaborar proyectos, y un velo frente a familiares que podrían preocuparse.

El fenómeno se extiende con discreción en redes sociales

Este tipo de establecimientos, conocidos como “empresas para fingir trabajar”, se han popularizado sin registros oficiales. Se promocionan en plataformas como Xiaohongshu (el Instagram chino), y su operación se coordina mayormente por WeChat.

Varios perfiles, un mismo escenario

Los usuarios van más allá de quienes desean ocultar su desempleo: también están jóvenes emprendedores, freelances, madres en reinserción laboral y personas en preparación para exámenes, que buscan un entorno productivo y profesional.

Para saber más: China abre clínicas para quienes no quieren ir a trabajar

Críticas: evasión o necesidad urgente

Mientras algunos ven esta práctica como una evasión de la realidad laboral, otros la interpretan como una estrategia tradicional para mantener la salud mental en situaciones difíciles.

En un país donde el empleo es un pilar identitario, esta alternativa revela la presión social que enfrentan los jóvenes.

Oficinas por piedad: jóvenes desempleados chinos recrean ambiente laboral para no revelar su desempleo

El fenómeno de jóvenes en China que pagan por fingir que trabajan en oficinas simuladas refleja tensiones profundas: desempleo creciente, presión social y crisis de identidad profesional. Comprender esta dinámica es fundamental para diseñar respuestas políticas, psicológicas y económicas que impulsen soluciones reales.

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El equipo editorial de EMPRENDEDOR.com, que por más de 27 años ha trabajado en impulsar el emprendimiento.
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