Emprender requiere más que una buena idea. Tener una planificación clara, saber gestionar riesgos y aprender a decir “no” puede ser la clave para ganar la confianza de tus futuros clientes.

Evitar enamorarnos de lo que ya está hecho nos abre las puertas a cambiar lo que conocemos por lo que realmente será exitoso. Por eso, es muy importante saber que no en todo momento tenemos la razón y que va a haber ocasiones en que las ideas de más de uno, es decir, no solo las tuyas, pueden encontrar lo que realmente tu producto necesita.
Ahorra muy bien antes de emprender. Ten en cuenta que hacerlo es un riesgo al que debes atenerte si es que quieres triunfar: en esta actividad puedes ganarlo o perderlo todo.
Por eso, es importante que antes de lanzar algo al público tengas bien planteado hacia dónde vas y quién o quiénes van a participar en tu proyecto.
La forma correcta de planificar en tu emprendimiento
¡Fíjate una meta! Tus objetivos deben tener las siguientes características: ser medibles y tener un tiempo específico en el que la meta o el objetivo se cumpla para que puedas determinar cómo y cuándo sucederán los resultados.
Ya sabemos que el riesgo existe. ¿Cómo puedes evitarlo? Mediante un programa de gestión de riesgos que te permita conocer qué es lo que puedes hacer en caso de que algunos de estos se presenten y establecer cómo sobrellevarlos, tanto de forma personal como por departamentos.
Por ejemplo, en el área comercial hemos llegado a presenciar más de un problema, pero el más particular siempre es que una campaña o una estrategia en la que se invirtió presupuesto no funcione. Como departamento deben tenerse alternativas que te permitan lidiar con un obstáculo de ese tipo; siempre hay que prevenir riesgos.
Aunque las posibilidades sean mínimas, el impacto de error al entregar resultados debe ser el mínimo a toda costa.
No digas a todo que sí en tu emprendimiento
Además, cada departamento debe tener un presupuesto destinado a necesidades específicas. Los recursos que tengas se invierten con la finalidad de maximizar los resultados y respaldar los objetivos de tu equipo. Adicionalmente, más que planificar estrategias para el momento, todo el tiempo debes visualizarlas a largo plazo y analizar qué tan rentables serían en un futuro.
Una recomendación más: evitar actuar diciendo que sí a todo lo que un cliente te solicita. Esto podría resultar malo para ti ya que significa deconstruir el proceso que previamente tú ya tenías.
Aunque parezca que hacer esto no es demasiado problema, la realidad es que si lo es; muchas veces por el hambre de recibir clientes potenciales y cuando no se tiene la asesoría adecuada podemos llegar a caer en ser demasiado serviciales y recibir muy poco de lo que esperamos.
¿Quién va a confiar en mí?
Al salir al mercado, contar con referencias de valor para aumentar el nivel de confianza de tus clientes hacia tu empresa es la mejor herramienta de venta que puedes tener.
Cuida tu imagen y los testimonios que tienen de ti otras personas, ya que de ahí se desatan las referencias y atributos que como marca tienes.
Así, que la respuesta a la pregunta del inicio es: todos van a confiar en ti, ¡si es que haces las cosas correctamente!
Para saber más: 10 pasos para evaluar tu plan de negocios
Muchas veces rechazamos la ayuda de una persona experta en consultoría y estrategias comerciales por no utilizar un porcentaje del presupuesto en este rubro. Podría parecer inútil, pero es de gran ayuda y una etapa muy importante del lanzamiento de un producto o servicio. Como ya lo mencionamos, debe haber un presupuesto destinado de inicio a fin a la estrategia comercial. ¡Anticipa tu estrategia! Nosotros te ayudamos a implementarla y posicionarla.