



¿Sabes cómo establecer límites en el trabajo para cuidar tu salud y productividad? No se trata de ser inflexible o poco colaborativo, sino de proteger tu tiempo, energía y bienestar mental. Poner límites de manera efectiva no solo te beneficia a ti, sino que también puede mejorar tu productividad y, paradójicamente, fortalecer tu reputación profesional.
De acuerdo con Harvard Business Review, en su artículo “How to Set Healthy Boundaries at Work”, los límites en el trabajo son acuerdos —formales o informales— que marcan hasta dónde llega nuestra disponibilidad, nivel de compromiso, capacidad emocional o carga laboral. Funcionan como un marco que protege nuestra energía, salud mental y sentido de autonomía. También delimitan las responsabilidades propias y ajenas, previenen el agotamiento y favorecen la claridad de expectativas.
Por ello, es esencial marcar límites claros para evitar el agotamiento o burnout. Cuando permites que el trabajo invada constantemente tu tiempo personal, la fatiga crónica, el estrés y la disminución del rendimiento son inevitables.
Esto no solo afecta tu salud, sino que también merma tu capacidad para desempeñarte bien en tus responsabilidades laborales.
LAS PLÁTICAS CON LOS LÍDERES YEMPRENDEDORES DE AMÉRICA
Sin embargo, muchas personas tienen dificultades para poner límites porque temen ser percibidas como poco comprometidas, egoístas o conflictivas, sumado a la necesidad de validación externa y la creencia de que “valemos más” cuando hacemos más.
En entornos donde se premia estar disponible 24/7, decir “no” se percibe como falta de compromiso.
Entonces aparece la culpa, la cual suele surgir porque asociamos nuestra valía personal con la productividad y el agrado de los demás. Esto nos lleva a sobrecompensar, asumir más de lo que podemos o incluso sentir que fallamos si priorizamos nuestro descanso. Esta culpa no es un reflejo de irresponsabilidad, sino de una cultura que normaliza el sobreesfuerzo.
Diversos estudios muestran que quienes saben proteger su tiempo logran un impacto más estratégico y sostenible. Por lo tanto, es importante cambiar la narrativa interna sobre los límites: recuerda, no es egoísmo, es autocuidado estratégico.
Identificar las situaciones en las que es necesario establecer límites es el primer paso para hacerlo de manera efectiva. Aquí algunos escenarios comunes:
Para saber más: La importancia del equilibrio: ¿Por qué deberías evitar los correos de trabajo fuera de horario?
El primer paso es comunicar de forma clara, empática y asertiva. No se trata de imponer, sino de co-crear acuerdos que respeten tanto tus necesidades como las del equipo. Puedes usar frases como: “Para poder entregarte esto con calidad, necesito este bloque de tiempo sin interrupciones”. La clave está en anticiparte, ofrecer opciones y mantener la conversación abierta. Los límites bien planteados generan respeto, no rechazo.
Establecer límites en el trabajo no es un signo de debilidad, sino de fortaleza y autocuidado. Si quieres aprender sobre esto y más temas, te recomiendo leer mi libro Felicidad Activa. Este camino es una inversión en tu bienestar, tu productividad y tu carrera a largo plazo. Al dominar esta habilidad, no solo protegerás tu paz mental, sino que también te posicionarás como un profesional más respetado y eficiente.